El presidente chino, Hu Jintao, llegó este viernes a la ciudad de Mianyang, en el epicentro del terremoto del lunes en el suroeste del país, “para consolar a las víctimas e inspeccionar las labores de rescate” del peor seísmo en China en tres décadas.
Dentro de una campaña política destinada a demostrar tanto en casa como en el exterior que el gobierno del Partido Comunista de China (PCCh, en el poder desde 1949) tiene controlada la situación, Hu tiene previsto supervisar las labores de rescate en la zona, informó la agencia de noticias Xinhua.
El presidente visitará a las tropas y al personal médico que trabajan 24 horas y contrarreloj intentando rescatar a los sepultados en la zona del epicentro, en el distrito de Wenchuan (provincia de Sichuan).
Allí se encuentra desde el lunes el primer ministro Wen Jiabao, que ha visitado escuelas con niños sepultados, heridos y otros damnificados para asegurarles que el Gobierno se va a ocupar de ellos. Sin embargo, los familiares de los niños fallecidos señalan a la prensa extranjera que las autoridades locales están mintiendo al primer ministro sobre la cifra real de muertos en cada zona.